Amosando publicacións coa etiqueta CONSEJO COMARCAL DE EL BIERZO. Amosar todas as publicacións
Amosando publicacións coa etiqueta CONSEJO COMARCAL DE EL BIERZO. Amosar todas as publicacións

xoves, 14 de xullo de 2016

DEBATES DEL 25 ANIVERSARIO DEL CONSEJO COMARCAL EN BEMBIBRE.


DEBATE DEL 25 ANIVERSARIO DEL CONSEJO COMARCAL DE EL BIERZO,
Por Xabier Lago Mestre.
Colectivo cultural Fala Ceibe do Bierzo,
falaceibe@yahoo.es
www.bierzofree.blogspot.com

La programación de actividades del 25 aniversario del Consejo Comarcal de El Bierzo se trasladó también a Bembibre. En la villa del Boeza asistimos a un debate político con los presidentes de esta institución territorial en la Casa de la Cultura. 

Comenzó el orden de intervenciones la segunda presidenta del  Consejo Comarcal, la socialista Rita Prada. Según ella, el principal problema de la Comarca de El Bierzo ha sido, durante su mandato, la falta de una ley general de comarcas de Castilla y León. Respecto a esto comentamos que por desgracia el partido socialista que gobernó esta Comunidad Autónoma no tuvo la valentía de aprobarla. Sin embargo, fue el partido popular quien sí cumplió con la promesa de aprobar la Ley de la Comarca de El Bierzo en el año 1991. Luego los socialistas no fueron capaces de aprobar la ley general de Comarcas ni la ley de la Comarca de El Bierzo, faltando así con sus promesas ante los bercianos. En este sentido El Bierzo tiene que seguir más el modelo territorial singular de Arán y no tanto el generalista de Catalunya o Aragón. 


Rita Prada también criticó el tema de la financiación que amenaza constantemente la existencia de la Comarca berciana. Es cierto que la Junta de Castilla y León tiene un protagonismo principal en la financiación por ser quien tuvo la iniciativa de crear la institución comarcal, además de la tutela financiera de todos los entes locales (art.54 del Estatuto de Autonomía). Así pues, en este sentido, la parte fundamental de la financiación del Consejo Comarcal debe venir de la Junta de Castilla y León.

LA FILOSOFÍA REIVINDICATIVA DE UN EXPRESIDENTE.

La intervención más importante fue la del presidente Jesús Esteban, cuyo mandato (199-2003) se caracterizó por un fuerte impulso reivindicativo, lo que provocó agrias disputas con el presidente de la Diputación de León de aquel entonces, José Antonio Diez, que le acusó de segregacionista. Resaltó el problema del doble escalón institución formado por provincias y comunidades autónomas que restringe cualquier intervención comarcalizadora. 


Jesús Esteban defendió la comarca como ente natural frente a la artificiosidad de las provincias, las actuales derivadas de la reforma de 1833 y algunas cuestionadas todavía. Se refirió al engarce de las comarcas entre los municipios y las comunidades autónomas. Según el, las provincias sufren un continuo choque competencial con las comunidades autónomas y sólo sirven para filtran fondos públicos. 

También criticó las actuales reformas territoriales de Castilla y León porque son más de lo mismo de las propuestas en el pasado por la Junta autonómica. Para este expresidente la Comarca de El Bierzo no es tal sino una región compuesta por comarcas sin fácil concreción jurídica en la actualidad. De ahí que se demandase en el pasado una provincia o una comunidad autónoma para El Bierzo. Por eso se refirió a la actual manipulación de la Comarca de El Bierzo.



CONTINUIDAD DE LAS POLÍTICAS GESTORAS.

El expresidente Ricardo González Saavedra, con mandato entre 2003 y 2007, comentó de la sorpresa que se llevó al llegar al cargo y se encontró una tesorería sin fondos ni para pagar los salarios de los funcionarios. Esto fue así porque la Junta de Castilla y León no había traspasado los dineros necesarios para financiar los gastos de personal necesarios para el normal funcionamiento institucional. Los créditos finalistas que suministra la Junta al Consejo Comarcal tienen destinos concretos que no pueden alterarse para supuestos alternativos. 

También durante la intervención de Ricardo se criticó la política de la Junta respecto a las mancomunidades bercianas. Gracias a la financiación autonómica pasaron de las 11, durante su mandato, a las 14 actuales. Mancomunidades que pierden su razón de existir ante un Consejo Comarcal berciano que bien podría asumir sus servicios según los principios de eficacia y eficiencia. Somos muchos los que creemos que la Junta fomenta las ilógicas mancomunidades para evitar el fortalecimiento del Consejo Comarcal de El Bierzo. 



Por lo que toca al expresidente José Luis Ramón resalto los avances presentados por la modificación de la nueva Ley de la Comarcal. Pero reconoció que hay un proceso posterior de desarrollo del citado texto que exige una dificultosa negociación política en la que la Junta no está dispuesta a ceder competencias. Defendió su gestión económica, a pesar del a deuda dejada al final de su mandato, en base a que no se podía hacer otra intervención alternativa porque la Junta no enviaba sus fondos económicos a tiempo de ajustar los gastos con los ingresos foráneos.

SIN GRANDES CAMBIOS CON EL CAMBIO DE GOBIERNO.

El popular Alfonso Arias, cuyo mandato fue de 2011 al 2015, empezó con su éxito de reducir la deuda económica de la institución comarcal. Pero decimos que esa política restrictiva y la propia crisis económica fue causa de un gris período comarcal. Un gobierno del partido popular en la Junta de Castilla y León y en el Consejo Comarcal dio pocos frutos para nuestra institución territorial berciana. Asistimos a un período político muy desaprovechado para los intereses bercianos. La reforma de la Ley del a Comarca de El Bierzo de 2010 abrió unas expectativas que se vieron defraudadas por la falta de voluntad de Junta de Castilla y León de alcanzar un mejor desarrollo competencial para nuestra institución. 


Este expresidente defendió que son los municipios bercianos los que tienen que traspasar competencias al Consejo Comarcal. Y se congratuló con la nueva reforma territorial de Castilla y León que va a ser positiva para la institución territorial berciana. Positivismo político que pocos vemos con tanta claridad. Lo cierto esta propuesta de reforma va a dividir administrativamente nuestra región en pequeñas 7 Ubost (unidades básicas de ordenación y servicios del territorio), a saber, Bierzo occidental, Bierzo noroeste, Bierzo norte, Alto Bierzo, Bierzo centro, Bierzo centro norte y Bierzo centro sur. A lo que hay que añadir el área urbana de Ponferrada con sus vecinos municipios. 

LAS RESISTENCIAS DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN.

Por todo ello, la contradicción de la Junta de Castilla y León es clara. Por un lado demanda a El Bierzo que suprima las mancomunidades para asumir sus competencias pero por otra la propia Junta crea 8 nuevas instituciones menores que socaban la gestión pública del Consejo Comarcal. Esta alocada política autonómica demuestra los sucesivos intentos de la Junta por limitar el poder institucional del Consejo Comarcal berciano, dividiendo continuamente nuestra región con diferentes instituciones alternativas (mancomunidades, Ubosts o área urbana). 


El Consejo Comarcal de El Bierzo tendrá en esta nueva etapa con lidiar con los obstáculos legales y políticos de siempre. Nos referimos a la legislación estatal, del régimen local y de haciendas locales, que impide un desarrollo normalizado de las comarcas. Además de la política de la Junta de Castilla y León, sin actitud favorable al Consejo Comarcal. Prueba de ello tenemos en la propia ley de régimen local autonómico que omite cualquier referencia a las comarcas, o la falta de acuerdo marco de financiación de nuestra institución comarcal. Está claro que la Junta apuesta por la aprobación de partidas económicas, a través de la ley de presupuestos de Castilla y León, para restringir la intervención del Consejo Comarcal con créditos finalistas. Aprobar un acuerdo marco entre la Junta y la institución comarcal daría más libertad gestora a esta última, por un período de 4 años, algo que no permite la actual política autonómica. 

En fin, no esperemos grandes cambios para la política comarcal a corto y medio plazo, a pesar de las gestiones que puedan realizar los actuales gobernantes del Consejo Comarcal. Pero sí debería aumentar la capacidad reivindicativa y de iniciativa del Consejo Comarcal ante la Junta de Castilla y León. Así por ejemplo, ante la próxima reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla y León, el Consejo Comarcal podría proponer y negociar un cambio en el articulado de esta ley orgánica a favor de una mejora en la financiación. Dejamos aquí una propuesta de texto de mínimos, "se garantizará la autonomía territorial mediante financiación suficiente, revisable periódicamente, para la ejecución de todas las competencias asumidas", a añadir al artículo 46

 O Bierzo, julio de 2016

venres, 1 de xullo de 2016

CONSEJO COMARCAL Y PROVINCIALISMO BERCIANO.


ANIVERSARIO DEL CONSEJO COMARCAL Y PROVINCIALISMO BERCIANO,
Por Xabier Lago Mestre.
Colectivo cultural Fala Ceibe do Bierzo,
falaceibe@yahoo.es
www.bierzofree.blogspot.com

Celebramos el 25 aniversario del Consejo Comarcal de El Bierzo. El 11 de julio de 1991 tuvo lugar el primer pleno de la institución comarcal. En el presente mes tendrán lugar los actos políticos en homenaje a aquellos consejeros pioneros. Pero conviene recordar que esta  política comarcal tiene unos antecedentes en el provincialismo berciano. Sería un error desvincular el actual proceso comarcal de nuestro provincialismo.

Por una parte hay una negación del provincialismo berciano por la historiografía leonesa, por la corta duración de la provincia de Villafranca del Bierzo o la escasa institucionalización de la provincia de El Bierzo de la Edad Moderna. Otros historiadores defendemos una revalorización del proceso provincialista berciano. Declaramos que la provincia berciana tiene su origen en finales de la Edad Media. Además hay una continuidad del proceso provincialista berciano a lo largo del siglo XIX. Merece la pena recordar algunos hitos de este peculiar devenir provincialista.


EL PROCESO PROVINCIALISTA EN EL ANTIGUO RÉGIMEN.

A fines del siglo XV tiene lugar la rebelión del conde de Lemos en defensa de su patrimonio territorial berciano. Los Reyes Católicos derrotan finalmente a dicho noble y toman el control de El Bierzo. La Corona decide reordenar esta región con la creación del marquesado de Villafranca, la compra de la villa de Ponferrada y el establecimiento del “corregidor de Ponferrada y de la provincia del Bierzo” (1486).

Con esta provincia de El Bierzo se inicia un proceso de refuerzo continuo del poder real. Pero esta dinámica siempre tuvo la resistencia de los poderes territoriales señoriales de origen medieval (monasterios, alta nobleza, obispados, etc). El comentado corregidor de Ponferrada siempre defendió los intereses de la Corona en esta provincia (judicial, fiscalidad, militar, etc). Esta singular provincia, bajo el mando de dicho corregidor, a lo largo de la Edad Moderna, presentó caracteres de protoinstitución que va más allá de la simple delimitación territorial. Esta provincia facilita su mejor integración institucional en las diversas dinámicas de la Corona de Castilla (fiscal, militar, judicial, gubernativa…


LAS DEPENDENCIAS PROVINCIALISTAS.

Este provincialismo berciano tampoco se puede entender sin las consiguientes  dependencias territoriales. Es el caso del poder excesivo que ejerció la capital de León en la Edad Moderna. El regimiento de León tuvo durante siglos la representación en Cortes castellanas de tres territorios, a saber, Principado de Asturias, provincia de El Bierzo y partido de León, que implicó privilegios fiscales a la hora de repartir los tributos reales.

Fueron continuas las protestas bercianas frente al centralismo leonés. Así no podemos pasar por alto las reclamaciones contra el Adelantamiento de León (institución judicial), “que más conviene que se le cometan los negocios de aquella provincia a el corregidor de Ponferrada y se le quiten a el adelantamiento de León (…)” (1567). Otro tanto acontecía con los excesivos pagos tributarios a León, desde El Bierzo se demandaba recaudar en esta provincia, “obligando a los pobres naturales que vayan a hacer las pagas a la dicha ciudad de León (…)” (1648). Y lo mismo sucedía con los repartimientos militares, por eso Ponferrada demandó a la capital de León ante los tribunales, como fue en el caso de los infantes para la guerra de Cataluña (1654), aunque la sentencia fue favorable a los intereses leoneses. 


La variada conflictividad entre León y El Bierzo, por el fuerte centralismo capitalino, favoreció el provincialismo berciano secular. La documentación histórica nos muestra continuas referencias a la provincia berciana que sirvió para reforzar nuestra identidad territorial. Esta provincia desconcentrada del Antiguo Régimen evolucionó con la posterior  provincia liberal que dio un paso hacia la descentralización. 

EL PROVINCIALISMO LIBERAL EN EL BIERZO.

La derrota del Antiguo Régimen supuso el advenimiento del sistema político liberal. Las reformas institucionales permitieron la creación de la provincia de Villafranca del Bierzo. El debate político en las Cortes favoreció el reconocimiento de nuestras singularidades territorial e institucional. Esta región también participó y presionó en este debate, en demanda de la nueva provincia y en la elección de la capitalidad. Finalmente la provincia de Villafranca fue suprimida por la caída del Trienio Liberal (1820-1823) ante la victoria del régimen absolutista.


Posteriormente, la reforma provincial de 1833, aprobada de forma definitiva, no consiguió eliminar el movimiento provincialista de nuestra región de El Bierzo. Así aconteció con las demandas provincialistas de 1837 ante las Cortes. El Ayuntamiento de Ponferrada siguió luchando por la provincia, “para recuperar del Gobierno la capitalidad para esta villa (…)” (febrero de 1842), contando con el apoyo de los parlamentarios Pascual Fernández Baeza, Nemesio Fernández  García y Patricio de Azcárate (M.J. García González: Pascual Fernández Baeza, 2008). Finalmente El Bierzo se incluyó en la propuesta provincialista de Fermín Caballero en 1842 que abarcaba Valdeorras y Laciana.

La propuesta territorial del ministro Pascual Madoz (1845-1850) apostó por la recuperación de la provincia de El Bierzo que incluía el partido judicial de Viana (Ourense) y los pueblos de Porto, Bayo, Cobos, Pías y Vilanova da Serra (Zamora). Por su parte, el geólogo Luchas Mallada hizo otra propuesta provincial que presentaba una amplia provincia de El Bierzo que se extendía por el sur hasta Portugal, con tierras zamoranas y orensanas (1881). Las reivindicaciones territoriales de El Bierzo continuaron con otras divisiones parejas: las municipales, electoral, judicial (1834), subdelegación de rentas (1841) o de las subdelegaciones de distrito (1847). Pero lo cierto es que en la segunda mitad del siglo XIX el reformismo provincialista perdió fuerza política y dialéctica ante el pujante regionalismo peninsular periférico. 


Rematamos diciendo que sería un error político desvincular el autonomismo actual del provincialismo berciano. Hay un continuismo histórico en el movimiento territorial reivindicativo a pesar de trazarse por períodos diversos. La propia Ley de la Comarca de El Bierzo reconoce parcialmente los antecedentes provincialistas, “aquella llegó a tener una cierta personalidad administrativa”. Y el Estatuto de Autonomía de Castilla y León hace otro tanto cuando se refiere a la comarca de El Bierzo, “teniendo en cuenta sus singularidades y su trayectoria institucional” (art. 46.3). Así pues, merece la pena no olvidar nuestro acervo institucional histórico y seguir el ejemplo reivindicativo de los luchadores provincialistas de El Bierzo. 

 O Bierzo, xullo de 2016.

mércores, 29 de xuño de 2016

25 ANIVERSARIO DEL CONSEJO COMARCAL DE LA REGIÓN DE EL BIERZO,


25º ANIVERSARIO DEL CONSEJO COMARCAL DE EL BIERZO,
Por Xabier Lago Mestre.
falaceibe@yahoo.es
www.bierzofree.blogspot.com

Este 14 de marzo celebramos el 25º aniversario de la Ley de creación de la Comarca de El Bierzo. Los bercianos, a pesar de este largo período de tiempo, no podemos estar satisfechos con esta experiencia comarcal. Bien sabemos de las grandes dificultades que está teniendo esta nueva institución territorial. 

En primer lugar, nos referimos a la falta de desarrollo competencial ante la negativa de la Junta de Castilla y León y de la Diputación provincial a ceder más competencias. Resulta claro que las competencias que aparecen en el articulado de la Ley de la Comarca son compartidas con otras administraciones públicas. Esto acontece con las competencias de urbanismo, servicios sociales, cultura… que ejercen el Gobierno central, la Junta de Castilla y León o los ayuntamientos. Luego el Consejo berciano no puede asumir las competencias asignadas por su Ley hasta que sean descentralizadas por las administraciones que las ejercen previamente.


Otro problema grave es el tema de la financiación. Las competencias del Consejo Comarcal no se pueden ejercer sin la capacidad económica suficiente. El Consejo berciano no tiene capacidad de recaudación de tributos propios, depende totalmente de los ingresos que provienen de otras administraciones públicas. Tanto la Junta de Castilla y León como las Cortes autonómicas poseen la máxima responsabilidad a la hora de resolver estas comentadas problemáticas. Esas dos instituciones presentaron y aprobaron la Ley de la Comarca de El Bierzo, por eso deben ofrecer las respuestas adecuadas a nuestras aspiraciones autonomistas.

NUEVA OPORTUNIDAD CON LA REFORMA ESTATUTARIA.

Por los medios de comunicación sabemos de los primeros contactos políticos para la próxima reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla y León. El actual texto estatutario ya cuenta con una mención expresa sobre El Bierzo, "Una ley de las Cortes de Castilla y León regulará la comarca de El Bierzo, teniendo en cuenta sus singularidades y su trayectoria institucional" (art. 46.3). Este mandato legal ha posibilitado la constitución de la actual Comarca.


Esta coyuntura política de reforma estatutaria es un buen momento para demandar un modificación jurídica más favorable a los intereses de la Comarca de El Bierzo. Nos referimos concretamente al tema de la financiación. Así nada impide que se añada un nuevo párrafo, "Se garantizará la autonomía territorial mediante financiación suficiente, revisable periódicamente, para la prestación de los servicios de su competencia". Es de esperar que en esta ocasión el Consejo Comarcal asuma el protagonismo político necesario. Desde El Bierzo hay que tomar la iniciativa y mostrar la capacidad negociadoara en el debate estatutario ante las Cortes de Castilla y León.  

EL PROCESO INSTITUCIONAL HISTÓRICO.

La actual Comarca es fruto de la concesión institucional ante las demandas social y política de El Bierzo. Pero conviene no olvidar que es el propio Estatuto de Autonomía de Castilla y León el que reconoce las "singularidades y su trayectoria institucional". Porque en este 25º aniversaro defendemos que hay un proceso institucional histórico en el cual se inserta la actual Comarca. Así pues, nos parece buen momento para recuperar un poco de nuestro proceso institucional anterior como merecido homenaje al reconocimiento territorial de El Bierzo.


La provincia o tenencia medieval berciana, la provincia del Antiguo Régimen (siglos XVI al XVIII), la provincia liberal de Villafranca y las posteriores reivindicaciones territoriales forman parte de nuestra peculiar trayectoria institucional. Todo ello ha dado lugar a una conciencia identitaria territorial sin igual en Castilla y León. Además, de cara al futuro, el Consejo Comarcal debería incidir más en nuestras singularidades (simbología, lenguas, instituciones locales, tradiciones, etc) para revalorizar nuestro patrimonio identitario. En un mundo cada vez más globalizado y uniformizado dichas singularidades territoriales supondrán valores en alza.

www.bierzofree.blogspot.com